En un artículo reciente hablábamos de los métodos para valorar una empresa desde una óptica más teórica. En este vamos a abordar la valoración de una empresa desde un punto de vista más analítico y financiero.
Ambos son complementarios, pero nos pueden ayudar a identificar mejor lo que en definitiva son una conjunción de conceptos que configurarán el proceso.
¿Qué es la valoración de una empresa?
Se trata de estimar el valor económico de una empresa, pero, sobre todo, determinar su posición dentro del mercado al que pertenece, su potencial y posibles riesgos asociados. Por tanto, se trata tanto de valorarla en el presente, pero, sobre todo, en cuanto a expectativas, por tanto, deberemos introducir variables previsionales que se alejan del simple cálculo matemático para adentrarse en otros factores de riesgos futuros mas difíciles de predecir y que nos delimitaran baremos mas amplios en función de cumplirse unos u otros escenarios.
Métodos de calculo para la valoración de una empresa
Ya hablamos de los distintos métodos de calculo (Descuento de flujos de caja, Valor contable ajustado, Múltiplos de mercado, etc) por lo que ahora nos centraremos en las herramientas financieras en las que nos basaremos para el cálculo analítico y financiero.
Herramientas financieras para la valoración de una empresa
Proyección de flujos de caja
Se tratará de estimar los flujos de caja que la empresa generará en el futuro, por tanto, tendremos de estimar ingresos futuros, analizar costes fijos y variables, inversiones necesarias (CAPEX) y determinar el capital de trabajo.
Tasa de descuento y coste de capital
En este caso tendremos de calcular el coste de financiar la empresa tanto con recursos ajenos como propios
Valor terminal
Se trata de determinar el valor de la empresa en un período de tiempo u horizonte de proyección, lo que veremos a través de determinar el crecimiento previsto y las variables de riesgos asociadas.
Coste de oportunidad
Este apartado define lo que un inversor deja de obtener al elegir una inversión frente a otra de un perfil y riesgo similar. Esto lo veremos a través de la tasa de descuento que incorpora el coste de oportunidad del capital. El objetivo para el inversor será que el rendimiento esperado supere este coste.
Análisis de escenarios posibles
Como trabajaremos en estimaciones previsionales futuras, deberemos tener en cuenta factores menos analíticos pero vitales a efectos de analizar las distintas opciones. Los mercados, somo sabemos, son fluctuantes y sensibles ante distintos escenarios geopolíticos, lo que, a la práctica, determina que estos valores menos analíticos adquieran especial significación a la hora de determinar los valores finales.
Aspectos tales como el crecimiento previsto de los ingresos, con que márgenes nos moveremos, incidencia de factores políticos en los costes de los recursos humanos, inversiones que van a ser necesarias para mantener niveles óptimos de competitividad, etc. Por último, siempre dibujaremos distintos escenarios -de pesimista a optimista- para movernos entre estos márgenes y saber los riesgos que presenta acercarse mas o menos a cada uno de dichos extremos.
Ajustes de mercado
Como complemento a lo anteriormente descrito, deberemos analizar otros factores como: Posibles riesgos y gastos extraordinarios, revisión de contratos no recurrentes, costes salarios fijos y variables, posibles pasivos contingentes y otras deudas ocultas.
A partir de analizar todos estos factores, ambas partes -comprador y vendedor- tendrán elementos de trabajo para poder tomar las decisiones oportunas. Habremos podido valorar las distintas magnitudes, analizado los riesgos potenciales futuros y las rentabilidades esperadas con parámetros tales como: Tasa interna de Retorno (TIR), Valor Actual Neto (VAN) O Período de recuperación de la inversión (Payback). Estas son las métricas que nos permiten comparar una inversión con otra y es lo que, en definitiva, va a analizar el posible inversor que quiera adquirir nuestra empresa.
¿Cómo debemos instrumentar una compraventa?
Otro aspecto importante será como se va a instrumentar la operación de compraventa: Si el contrato prevé la liquidación de la totalidad de la operación a la firma de este, o se hará en base a vincularlo a resultados futuros (Earn Out) . Este es otro aspecto muy importante en la medida en que en el primer caso fijamos el valor de la operación -en base a todos los estudios presentes y expectativas- en el momento de la firma de la operación, en cambio en el segundo supuesto estamos apostando un valor variable en función de cumplirse o no unos resultados futuros.
En definitiva, el proceso partirá de un supuesto inicial en cuanto a:
- Ventas actuales.
- Crecimiento esperado.
- Margen EBIT.
- Tasa Impositiva.
- CAPEX anual.
- Variación del capital de trabajo.
- Coste del capital.
- Crecimiento porcentual esperado del negocio.
A partir de los resultados de dicho proceso en comparación con las rentabilidades exigidas por el inversor se determinará la viabilidad o no del proceso de compra.
Conclusiones sobre la valoración de una empresa
Como conclusión, podemos decir que la valoración de una empresa es un proceso que implica una serie de cálculos analíticos y financieros, pero también de un análisis de riesgos y de previsión de escenarios futuros que añade un grado de complejidad muy importante.
Muchas operaciones que han partido de un análisis riguroso y exhaustivo de una empresa han fracasado por no analizar convenientemente los escenarios de riesgos futuros. Por otra parte, siempre nos encontraremos con escenarios muy dispares en función de plantear un escenario mas pesimista u optimista.
En función de las alternativas previstas y el nivel de riesgo que queramos asumir nos moveremos en uno u otro sentido. Desde la óptica del posible vendedor que tiene su propia empresa y se plantea su venta, igualmente deberá realizar el mismo análisis para decidir si acepta una oferta o no y, sobre todo, el momento. Es quien mejor conoce su propio proyecto y deberá aplicar los mismos criterios analíticos y, sobre todo, de riesgos futuros para la toma de decisión.
Sobre el autor:
Asesor Financiero
Miquel Valls – Asesores Fiscales y Financieros
Miquel Valls