efecto divisa

Cuando decidimos realizar inversiones fuera de la Unión Monetaria Europea debemos tener en cuenta, aparte de la rentabilidad por la actividad de la empresa de la que tomamos una participación, el efecto divisa. Y es que el tipo de cambio puede distorsionar nuestra inversión, ya sea en positivo o bien en negativo.

Y es que para valorar la evolución de los mercados de valores internacionales no es suficiente con analizar cuánto se han movido los selectivos en los parquets. Tenemos que considerar en qué porcentaje nuestra moneda -en este caso el euro- se ha apreciado o depreciado en relación con la divisa del país en cuestión.

La relación entre el euro y otras divisas internacionales de referencia, como el dólar, el yen, la libra inglesa o el franco suizo, dependen de la política monetaria que dictan los bancos centrales que fijan los tipos de interés, así como de factores políticos o geoestratégicos, como por ejemplo, la evolución de ciertas materias primas que son fundamentales, como el precio del petróleo. Por tanto, son factores que nosotros, como inversores, no controlamos, pero sí podemos intuir.

Cubrirse ante el efecto divisa

En los últimos meses vimos que los inversores europeos que decidieron adquirir participaciones en empresas inglesas, americanas, mexicanas o chinas han ganado, en ocasiones, por partida doble. Es decir, que no solo están obteniendo ganancias por la buena evolución de los títulos de las compañías en bolsa, sino que además se han visto favorecidos por la apreciación del dólar, la libra esterlina, el yuan o el peso mexicano respecto al euro. En cambio, si el mismo inversor hubiera comprado acciones en la bolsa de Tokyo, hubiera perdido por la depreciación del yen respecto al euro.

Si decidimos invertir a corto plazo, el efecto divisa no va a generar grandes distorsiones en nuestra estrategia de inversión, para bien o para mal. Sin embargo, si pensamos en crear una cartera de inversión a largo plazo, nos exponemos a que las decisiones que toman los grandes organismos internacionales, que condicionan la evolución del mercado de divisas, acaben por condicionar el resultado final de nuestra inversión a causa del mismo.

Para evitar esas situaciones, podemos cubrir nuestras operaciones con productos financieros como opciones, forwards, warrants, etc. En este caso, deberemos consultar a nuestros gestores de inversión sobre cuál es la mejor manera de cubrir el efecto divisa.

asesoria financiera

Miquel Valls

Miquel Valls

Director- Gerente de Miquel Valls Economistes