Cuando un banco facilita la financiación a una empresa o a un particular mediante la concesión de un crédito o de un préstamo, está haciendo negocio porque recuperará el capital prestado además de los intereses en el tiempo y la forma pactada. Pero toda operación de esta naturaleza entraña riesgos financieros. Los bancos saben que hay un porcentaje de créditos que no se devuelven, por las circunstancias que sean, y ante esta tasa de morosidad hay que cubrirse de alguna manera.

Los riesgos financieros forman parte de la gestión diaria de la banca. Ni siquiera en una situación económica coyuntural muy mala pueden cerrar totalmente el grifo del crédito, ya que si la banca deja de conceder financiación el negocio se deteriora y no hace negocio de ninguna manera. En épocas de turbulencias financieras, la banca sigue otorgando crédito, pero endurece las condiciones de acceso y aplica muchos más criterios de control.

riesgos financieros

La banca, junto con sus equipos de asesoría financiera, ha diseñado una serie de parámetros para clasificar los riesgos financieros, y en base a esta clasificación, poder gestionarlo de una manera más eficaz. Existen varios tipos de riesgos financieros: el riesgo de crédito, el riesgo de liquidez, el riesgo de mercado, el riesgo operacional, el riesgo legal, el riesgo-país, el riesgo de insuficiencia patrimonial…

 

Conocer los riesgos financieros para controlarlos mejor

El riesgo financiero de crédito se produce cuando una parte no cumple el contrato financiero que establecía las obligaciones y las condiciones de pago. Es el típico caso de un préstamo concedido para comprar un vehículo, por ejemplo. El comprador del coche no paga el recibo un mes, por lo que empiezan los problemas para el banco.

Las entidades bancarias hablan de riesgo financiero de liquidez cuando la persona a la que han prestado el dinero no tiene dinero en cantidad suficiente para pagar sus obligaciones, pero tiene activos que en un momento dado podrían avalar la deuda. En ese caso podría vender esos activos (locales, viviendas, etc…) para saldar la deuda.

Dentro del comercio nacional o internacional existen una serie de riesgos asociados a esta práctica. Por un lado está el riesgo de cambio, en casos en que tengas que realizar operaciones de compra o venta con países de fuera de la zona euro. A veces firmas contratos a largo plazo y el tipo de cambio no es el mismo en el momento de firmar el contrato que en el momento en el que materializas la operación. Existen una serie de seguros orientados a cubrirse del riesgo del tipo de cambio de divisas internacionales.

Otro tipo de riesgo financiero es el de las tasas de interés. Gran parte de las hipotecas que hay en España están referenciadas al Euribor. Si este índice sube pagarás más hipoteca, mientras que si baja pagarás menos.

A nivel bursátil y de inversiones, existe el riesgo financiero de mercado. Las empresas, en función de la evolución de sus ventas, de la gestión, de la estrategia y de las perspectivas de mercado, pueden sufrir un deterioro en su valor si no se cumplen sus expectativas. Si la empresa no funciona pierde valor y los inversores y las entidades bancarias que prestaron capital salen perjudicados.

 

Identificar el riesgo financiero es clave para definir la estrategia

El riesgo-país es el porcentaje extra de riesgo que una empresa asume al operar en determinados mercados. Hay países, que por su situación geopolítica o por su falta de cultura empresarial, entrañan un riesgo adicional. Cuando una empresa decide entrar en un mercado extraño, las entidades financieras tratan de cubrir ese riesgo obligando a firmar garantías adicionales.

Hay otros tipos de riesgo financieros ligados a cualquier actividad comercial. Por un lado, el riesgo operacional que una empresa asume al utilizar sistemas o métodos que no eran los más adecuados para alcanzar el éxito, por desconocimiento o por falta experiencia. Por otro lado, hay sectores que porque son demasiado nuevos o porque están excesivamente regulados están sujetos a cambios normativos que pueden alterar o perjudicar el normal funcionamiento de la compañía. Hablamos en ese caso del riesgo legal. Cuando una empresa no dispone del capital suficiente para el nivel de las operaciones que está llevando a cabo, decimos que está incurriendo en riesgo de insuficiencia patrimonial.

¿Qué hacen las entidades financieras para medir el riesgo y convivir con él? Básicamente establecen mecanismos para identificar el riesgo, y en base a ello adoptar la estrategia y los métodos necesarios para administrarlo y hacer frente a él. Las entidades bancarias son muy sinceras en estos casos y suelen actuar con prudencia a la hora de conceder crédito o préstamos.

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Miquel Valls

Miquel Valls

Director- Gerente de Miquel Valls Economistes